Con una inversión de $250 millones, pensada para que los estudiantes exploren, desde la experiencia, las profesiones y proyectos de vida.
El aula está dotada con 37 computadores, 18 gafas de realidad virtual, 36 sillas giratorias, mesas modulares, tablero móvil e impresora 3D, entre otros equipos que convierten el aprendizaje en una experiencia activa, moderna y conectada con el mundo real. A través de ambientes simulados, los jóvenes pueden conocer de primera mano qué significa ser médico, arquitecto, ingeniero, mecatrónico, diseñador y muchas otras profesiones. Aprenden haciendo y decidiendo con información real. Esta sala también fortalece la labor docente. Permite integrar la tecnología en todas las áreas del conocimiento —biología, historia, geografía, matemáticas, artes— y aporta al aprendizaje del inglés, ya que gran parte de las experiencias se desarrollan en este idioma.

