Seis meses después del sismo ocurrido el 8 de junio, que afectó a los municipios de Medina y Paratebueno, la Gobernación de Cundinamarca presentó un balance de las acciones desarrolladas para la atención de las familias damnificadas y el proceso de reconstrucción del territorio.
Durante este periodo, más de 2.000 familias han sido atendidas con ayudas humanitarias y previamente caracterizadas. De igual manera, 600 hogares recibieron subsidios de arrendamiento y se realizó la demolición de 350 viviendas que representaban riesgo para sus habitantes. En paralelo, se estructuró el proceso de reconstrucción de 610 viviendas y la intervención de más de 45 Instituciones Educativas Departamentales. En articulación con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), se contrataron estudios geotécnicos para analizar las condiciones geológicas del suelo y definir su capacidad portante, lo que permitió establecer una tipología de vivienda con definición de área y sistema constructivo.

