Renunció a la dirección de Región Central Administrativo RAPE, por el nombramiento como Superintendente de Notariado y Registro, en el gobierno central.
La fe pública: centinela de la paz electoral
El notariado tiene hoy la oportunidad histórica de demostrar que la fe pública es, en esencia, un acto de coraje cívico.
Por: Ricardo Agudelo Sedano
- Superintendente de Notariado y registro
- Ex Director de la RAPE, La democracia no es solo un conteo de votos; es, ante todo, un ejercicio de confianza. En un país donde la historia ha mostrado episodios de desconfianza institucional y han aparecido algunas sombras de ilegalidad en las urnas, el sistema democrático requiere de guardianes que den certeza jurídica a la voluntad popular. Por ello, de cara a los comicios de 2026, el notariado colombiano ha decidido dar un paso al frente: no como meros espectadores de la jornada, sino como actores decisivos al apoyar y aportar a la campaña de paz electoral.
- Bajo los lineamientos del Gobierno del Cambio, liderado por el presidente Gustavo Petro, hemos situado la transparencia y la paz total como ejes transversales de nuestra gestión. La adhesión de los 920 notarios y notarias del país a esta iniciativa de la Procuraduría General de la Nación no es un trámite administrativo, es una declaración de principios. Es el Estado presente en cada municipio y vereda, reafirmando que el voto es sagrado.
- El notario: pedagogo y vigilante
- La labor del notario en los territorios, especialmente en aquellos golpeados por el conflicto donde la institucionalidad suele ser frágil, es invaluable. Casi la mitad de nuestros notarios operan en zonas de difícil acceso o con dinámicas de orden público complejas. Allí, ellos son la presencia viva del Estado. Su firma no solo autentica un documento, certifica la convivencia.
- En este proceso electoral, hemos convocado al notariado a cumplir tres funciones esenciales:
- Vigilancia activa: nadie mejor que el notario conoce la realidad local. Su deber es identificar, alertar y denunciar cualquier intento de compra de votos o presión ilegítima.
- Pedagogía democrática: sus oficinas deben ser espacios de verdad donde se aclare al ciudadano que su voto es libre y secreto, combatiendo la desinformación que empaña los procesos.
- Garantía de neutralidad: actuar como mediadores y constructores de paz, asegurando que la contienda política se tramite a través de los canales legales y no de la violencia.
- Blindar la tierra de la politiquería
- Otro aspecto que genera especial sensibilidad es la titulación de tierras. Se ha dicho con ligereza que estos procesos podrían usarse con fines electorales. Nada más alejado de la realidad. Como Superintendente, soy enfático: la titulación es un derecho histórico, especialmente para las mujeres rurales, y es un proceso técnico que toma tiempo; no se improvisa para una foto de campaña.
- Para blindar esta labor, hemos tomado medidas sin precedentes. La ley es clara y nosotros seremos sus ejecutores más rigurosos: está prohibido que las entregas de títulos se conviertan en actos de proselitismo. De ser necesario, suspenderemos las entregas de títulos en periodos críticos si detectamos que candidatos o partidos pretenden instrumentalizar este logro social. No permitiremos que la seguridad jurídica de los campesinos sea moneda de cambio.
- Un compromiso con el futuro
- Desde la Superintendencia de Notariado y Registro (SNR) respaldaremos cada alerta que emitan nuestros notarios. Hemos establecido canales directos con la Registraduría, la Fiscalía y la Procuraduría para que ninguna irregularidad quede en el aire.
- El notariado tiene hoy la oportunidad histórica de demostrar que la fe pública es, en esencia, un acto de coraje cívico. Al final de esta jornada, el éxito no se medirá solo en actas firmadas, sino en la certeza de que, unidos, logramos certificar la paz y dar fe de un futuro en libertad para todos los colombianos.

