@ Gerente Fundador de la firma Encuestadora Radar
@ Cortesía Periódico Portafolio
Ya lo sabemos
El comprador y el consumidor continúan cambiando, lo que hará que la composición de la economía lo haga

Por: Camilo Herrera Mora
Es importante recordar y comprender que los cambios tecnológicos, comerciales y de preferencias del consumidor van a afectar muchas industrias, empresas, normas, el recaudo tributario e incluso vendrán enormes golpes sociales.
La llegada de las tiendas de hard discounts logró desarrollar nuevas marcas y ha reducido los precios de muchos productos en el mercado y por esto, el valor de sus ventas es menor que el que tendrían las cadenas tradicionales causando un menor recaudo que el esperado en los impuestos de Renta e ICA, a la vez, que la calidad de los productos de marca propia es ligeramente menor que las que había en el mercado.
Las ventas de marcas propias (que han desarrollado pequeñas y medianas empresas locales y han aumentado las importaciones de bienes que se producen en el país), el cambio en preferencias del consumidor, inevitablemente hacen que las marcas comerciales deban adaptarse al nuevo mercado para mantener su cuota de participación, cosa que en muchas categorías no fue posible y sus ventas se han contraído, generando menos empleos, impuestos y desarrollo de calidad e innovaciones en el mercado.
Sumado a esto, el cambio en las preferencias del consumidor sobre los carbohidratos hace que el consumo de papa y arroz por persona haya disminuido, causando un reto enorme en la política agraria y social, ya que cada vez más campesinos se van a ver afectados con esto, porque van a recibir menos dinero por sus cultivos e incluso puede pasar que ni siquiera los puedan vender todos.
Adicionalmente, están los casos atípicos como los altos precios del café y del cacao, que hoy tienen felices a campesinos y al gobierno, preocupados al comercio y los hogares. Más esto tendrá un fin y los precios bajarán o dejarán de subir, haciendo que los ingresos de los campesinos bajen causando más malestar social y movimientos populares indignados. Por otra parte, son cada vez más los colombianos que compran por comercios electrónicos globales de bajo costo como Temu y Shein, afectando aún más las ventas del comercio, no sólo porque se compra en otros países, sino porque tenemos que comprender que no sólo dejamos de comer harinas, sino que cada vez más preferimos comprar cosas que no se producen en Colombia como celulares, carros, servicios de streaming y por el envejecimiento en el que estamos le compramos al mundo medicamentos y dispositivos médicos que no fabricamos.
Es casi inevitable que el comprador y el consumidor continúen cambiando, lo que hará que la composición de nuestra economía también lo haga: los servicios pesaran más en nuestro PIB y en el bolsillo de los hogares, al igual que las importaciones. Es casi inevitable.
No nos sorprendamos porque haya menos recaudo tributario, más gasto social, que varios sectores de la agricultura estén golpeados, ni mucho menos que la industria y el comercio sigan transformándose; las cosas cambian y lo sabemos. ¡Despertemos!: debemos prepararnos, adaptarnos y reinventarnos.
Camilo Herrera Mora
Fundador de Raddar
